La paz y la alegría de la Navidad

La paz y la alegría de la Navidad

La paz de la Navidad, la alegría de la Navidad necesitan como condición el recogimiento de la noche, la soledad del portal […]. Jesús nace en la noche, nace en el portal. Tú también debes vivir así. Si no entras en esta soledad, si no desciendes en este silencio, no...
La paz y la alegría de la Navidad

El hombre no puede separarse de los demás

Yo no estoy en Cristo, si no soy una sola cosa con todos. Lo primero requerido de la oración cristiana es el espíritu de universalidad. Nada es más contrario al cristianismo que apartarse de la presencia de los otros. Tú y los otros sois una sola cosa. Uno de los...
La paz y la alegría de la Navidad

Hacia la vejez…

A medida que pasan los años, eres más pobre, más solo. No sé cómo es posible: la desolación más profunda y la pobreza más indefensa te acompañan, pero parecen identificarse con la paz más profunda y el gozo más puro. Tomado de Battesimo di fuoco, p. 62. 7 de febrero...
La paz y la alegría de la Navidad

La verdadera y última Pascua

La fiesta de la Pascua es ciertamente el recuerdo sacramental de la muerte y resurrección de Cristo, pero aquel misterio no se podría celebrar si no anticipáramos también el fin y la resurrección de todas las cosas, la verdadera Pascua, la Pascua última, definitiva,...
La paz y la alegría de la Navidad

Ésta es oración

Hay que evitar malentendidos, cuando se habla de oración continua. Se dice que el trabajo es oración, que el sufrimiento es oración, también se dice que el estudio es oración. Al contrario, ni el trabajo es oración, ni el sufrimiento es oración, ni el estudio es...
La paz y la alegría de la Navidad

El amor puro

Reunión en Florencia del 1ro de julio de 1984 En el Evangelio, cuando el escriba se dirige al Maestro y le pregunta cuál es el más grande mandamiento de la ley (ver Mt 22,3), Jesús responde con las palabras del Deuteronomio: «Amarás al Señor tu Dios con todo tu...